¿Por qué la reforma?
La Ley se enmarca en el proceso de reformas emprendidas con el fin de superar la crisis económica.
La reforma de la Ley se justifica, no tanto en una necesidad de modificar el procedimiento administrativo común vigente desde hace más de 20 años como, fundamentalmente, por motivos económicos, de eficiencia en el uso de los recursos públicos y de eficacia en la actuación administrativa.